La filantropía moderna está dañada. Programas con mucho corazón y poco método son la regla.
La nueva era de la filantropía será liderada por organizaciones que prioricen los problemas urgentes y complejos de la humanidad. Donde los programas estén diseñados con base en evidencia científica y comparada. Con equipos de logística y medición bien preparados. Y donde la costo-efectividad sea el criterio de oro para escalar.
La nueva era de la filantropía estará financiada por donantes que han reconocido que el impacto, la sostenibilidad, la responsabilidad y la reputación van de la mano.